miércoles, 2 de diciembre de 2015

Resultados y Posicionamiento del Foro-Taller de Agricultura Familiar: Asociatividad y acceso a mercados en el marco del derecho a la alimentación




Foro-Taller: Experiencias de asociatividad y acceso a mercados en el ejercicio del derecho a la alimentación.

 El evento fue organizado por la Red Mexicana por la Agricultura Familiar y Campesina, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Insituto de Desarrollo Social. Las organizaciones convocantes de la red fueron: la Central Campesina Cardenista, el Frente Parlamentario contra el Hambre, la Fundación Filobarista, Sepicj A.C., The Hunger Project México, la Union de Productores e Introductores de Hortalizas de la Central de Abastos, AESIC A.C., UNORCA, la Unión de Pueblos de Morelos.

El foro conto con la presencia de más de 100 productores, integrantes de sociedad civil, estudiantes y académicos y representantes de distintas dependencias de gobierno como son SEDESOL, SAGARPA, INCA RURAL, CDI, INAES y CEDERSSA. Los asistentes compartieron las experiencias y retos que tienen las y los pequeños productores en torno a la organización, la asociatividad y el acceso a mercados.

 Acceso a las ponencias: 

https://drive.google.com/folderview?id=0B5mD1dyFeEHdUHRpVWwtdVl3VDg&usp=sharing



POSICIONAMIENTO DEL FORO-TALLER DE
AGRICULTURA FAMILIAR, CAMPESINA E INDÍGENA
A CELEBRARSE EL 25 DE NOVIEMBRE

A dos años del nacimiento de la Red Mexicana por la
Agricultura Familiar, Campesina e Indígena


A dos años de creación de la Red Mexicana por la Agricultura Familiar,  Campesina e Indígena, alojamos las siguientes consideraciones para alimentar el Foro-Taller de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, considerando la importancia que esta convocatoria significa para la reflexión y acción en beneficio del campo mexicano y de los campesinos e indígenas del país

La Red Mexicana por la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena es un espacio que congrega a organizaciones de productores y de la sociedad civil, así como a personalidades académicas e instancias gubernamentales y organismos internacionales, cuyo objetivo en común es promover la agricultura bajo estas modalidades dentro de las políticas públicas generadas al interior del país.

Como red, nuestro objetivo principal es incidir en la toma de decisiones a nivel país con miras a establecer un marco institucional para el desarrollo integral de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena en México. Es decir, se busca institucionalizar los mecanismos de apoyo a la agricultura campesina, indígena y familiar, de manera tal que exista un marco regulatorio, instancias específicas para su operatividad, así como un despliegue de programas que abarquen las diferentes necesidades -en materia financiera, tecnológica, educacional, etc.- de los agricultores campesinos, familiares e indígenas


Posicionamiento:

Ha sido visible el abandono de las políticas públicas enfocadas al impulso productivo de la agricultura familiar y campesina a pesar de que cada 8 de 10 productores en México son agricultores familiares y campesinos. Al mismo tiempo, la pobreza se hace presente en la mayoría de las unidades campesinas e indígenas, situación que los coloca en vulnerabilidad económica y social. Sin embargo, existen cualidades que posiciona a la agricultura campesina,indígena y familiar como un eje que detone el desarrollo y mitigue la pobreza, a saber:
     En México, como en América Latina y el mundo, la mayor parte de la producción agrícola proviene de las unidades campesinas y familiar.
     La agricultura campesina e indígena cumple un rol sustantivo en la ocupación geopolítica del territorio, en la preservación de las tradiciones, del folclor,  de la cultura local y del medio ambiente.
     La agricultura familiar es un sector clave en la generación de empleo en el medio rural, por cuenta propia, temporal y permanente, y por consecuencia es un mitigador de la pobreza rural.
     La agricultura familiar es un eje fundamental para la soberanía alimentaria del país.

La institucionalidad orientada a la agricultura familiar en nuestro país es débil: en general, el presupuesto destinado al campo ha sido insuficiente y mal canalizado, pues no se han diseñado programas destinados a satisfacer las necesidades específicas de la agricultura en pequeña escala, sino todo lo contrario se ha tratado de homogeneizar a todos los productores del país, nulificando las diferencias existentes entre la agricultura empresarial y los productores campesinos. La política pública destinada al campo debe virar hacia políticas diferenciadas para las y los agricultores familiares, campesinos e indígenas, aquellos que producen para el autoconsumo o que son pequeños productores, jóvenes rurales y mujeres.

Como red buscamos que los intereses de las y los productores estén al centro de las políticas, y que se incorpore su participación en el diseño e implementación de las políticas públicas. Los programas deben ir más allá de subsidios y promover esquemas de organización y desarrollo comunitario, el empoderamiento de las mujeres productoras, la gestión sustentable de los recursos naturales, y la transferencia de tecnología adecuada. Las políticas deben respetar, proteger y garantizar el derecho a la alimentación, al agua, a la tierra, a un medioambiente sano y a un empleo digno. Los programas deben reconocer los saberes de las y los campesinos y sus recursos para poder crear soluciones apropiadas a la cultura local y el territorio. Los programas deben reconocer y corregir las desigualdades que genera el sistema agroalimentario, que favorece a los intermediarios y los agronegocios, y por primera vez mover la balanza a favor de los pequeños productores y los consumidores.


La Red Mexicana por la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena en relación a las políticas públicas, propone:
1.   Un rediseño de políticas públicas para que se introduzcan y pongan en marcha programas que apoyen con fuerza y transparencia a la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena.
2.   Que se establezca una nueva institucionalidad para la Agricultura Familiar. No sólo se requiere crear programas sino establecer un marco legal, instituciones públicas, mecanismos de coordinación intersectorial, políticas nacionales, programas específicos y recursos humanos, financieros, físicos y tecnológicos necesarios para el fortalecimiento de la agricultura familiar y campesina.
3.   Reestructurar el sistema agroalimentario actual, el cual  desfavorece a los pequeños productores y consumidores, genera una concentración de riqueza entre los intermediarios, y desplaza los productos sanos y nutritivos. Promover el mercadeo solidario a partir de  experiencias que están llevándose a cabo por parte de los productores y sociedad civil.
4.   Poner en marcha el Programa Nacional de la Agricultura Familiar y Campesina, con el cual se pueda fortalecer la producción de alimentos de manera regional y local, con autogestión de las comunidades. Contrarrestar las paradojas de pobreza y desnutrición dentro de las zonas productoras de alimentos, a través de la creación de marcos legales y regulatorios  construidos en conjunto entre las instancias legislativas nacionales pertinentes, organizaciones de la sociedad civil, organismos no gubernamentales y especialmente, con el Frente Parlamentario contra el Hambre en el Congreso de la Unión.
5.   Crear políticas diferenciadas para la agricultura familiar y campesina con un enfoque de género y juventudes.
6.   Reconocer el conocimiento y saberes que poseen los productores campesinos, mismos que han podido sostener los niveles de producción y de calidad en los alimentos.
7.   Promover políticas para el fortalecimiento de organizaciones de agricultores familiares, campesinos
8.   Que se aprueba en el Senado la iniciativa de Ley del Derecho a la Alimentación con un enfoque de derechos y favoreciendo el bienestar de los pequeños productores y consumidores.
9.   Que se establezca una Ley para la Agricultura Familiar con la participación activa de la RMAFyC y otras redes de sociedad civil.
10.               Que haya mecanismos transparentes para promover la participación de la Red Mexicana por la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena y otros actores de sociedad civil en el diseño, implementación y monitoreo de las políticas públicas dirigidas a los agricultores familiares.
11.                Que se incluya a la Red, a los productores y organizaciones sociedad civil en el diseño, implementación y evaluación de nuevos programas de la SAGARPA, y demás instancias involucradas en ello, dirigidos a pequeños productores.
12.               Buscar la consolidación de políticas públicas que promuevan a las compras públicas como una forma de acceso al mercado, y fortalezca a la agricultura familiar, a través de la coordinación interinstitucional y alineación programática que facilite dicha actividad (instrumentos financieros, valor agregado).
13.               Generar un estudio del impacto del Acuerdo Trans-Pacífico (TPP) en la la agricultura familiar y campesina y establecer las medidas para proteger a la agricultura familiar y campesina de los efectos negativos.
14.               Establecer un mecanismo de coordinación y seguimiento a los acuerdos establecidos.


Si bien, el posicionamiento señalado líneas arriba corresponde a un escenario macro, donde las acciones son determinadas de manera política, es necesario que al interior de la red se cree una consolidación de sus actores y acciones específicas, mismas que serán posibles de identificar, expresar y hacer valer a través de los diferentes encuentros entre los miembros de la Red. Es por ello la pertinencia y la necesidad de establecer los foros de discusión en torno a las problemáticas diversas que enfrentan los productores campesino, indígenas y familiares.

En este tenor, se mencionan a continuación los pasos a seguir para ubicar la problemática referente al foro que nos ocupa: la organización y asociatividad de los productores.


PRIMER PASO: ORGANIZARNOS COMO CONSUMIDORES

Este primer paso es fundamental pues no se trata de actuar de manera individualmente sino bajo la forma de una organización voluntaria con sus reglamentos claros sobre principios derechos y obligaciones. El primer objetivo es comprar en común servicios y productos de la canasta básica familiar de los que se han asociado buscando que  sean más saludables y a mejor precio.

SEGUNDO PASO: CONSUMIR LO QUE PRODUCIMOS

Este paso significa revisar, como espacio, la gama de productos con que se cuenta, entablar lazos para la compra-venta de dichos productos.

En muchas ocasiones nos organizamos para poder ir a vender juntos directamente a los  consumidores, evitando así intermediarios, pero no hacemos el esfuerzo de analizar lo que nosotros como grupo producimos para comprarlo entre nosotros mismos, a buen precio de manera regional. Esto nos permitiría tener ya asegurado una cantidad suficiente de productos a nivel regional y/o local para enfrentar las necesidades alimentarias de la población ubicadas en ese territorio.


TERCER PASO: PRODUCIR EL MAYOR NÚMERO DE BIENES Y SERVICIOS  QUE CONSUMIMOS

Además de lo logrado en el paso anterior se ha de avanzar en la soberanía alimentaria. Esto puede lograrse, ejemplificando el caso:

CREAR HUERTOS FAMILIARES Y COMUNITARIOS.
Aquellos productos como hortalizas, frutas, plantas medicinales y otras que ningún otro de nuestra organización, comunidad o barrio produzca, deberá buscarse hacerlo concertadamente en huertos familiares, o de preferencia comunitarios, de manera concertada para que no repitamos los productos en cada huerto. Naturalmente con semillas e insumos de tipo “orgánico”, para que sean más saludables y no dañen el medio ambiente.


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